La investigadora sénior de la Policía del Estado de Nueva York, Victoria Martuscello, ha construido su carrera en torno a una idea: detrás de cada caso hay un menor y una familia.

Cada caso de menor desaparecido es urgente, afirma. No todos son una Alerta AMBER. Para Martuscello, investigadora sénior y coordinadora de Alertas AMBER de la Policía del Estado de Nueva York (NYSP), esa distinción determina cómo aborda el trabajo y qué les transmite a los compañeros que se inician en él. «Si una Alerta AMBER no es la herramienta adecuada, eso nunca debería poner fin a la conversación», afirma. «La siguiente pregunta debería ser: “¿Qué más podemos hacer?”».


Victoria Martuscello es investigadora sénior y coordinadora de Alertas AMBER de la Policía del Estado de Nueva York, y supervisa la Unidad de Apoyo a las Investigaciones en el Centro de Inteligencia de la Policía del Estado de Nueva York
Victoria Martuscello es investigadora sénior y coordinadora de Alertas AMBER de la Policía del Estado de Nueva York, y supervisa la Unidad de Apoyo a las Investigaciones en el Centro de Inteligencia de la Policía del Estado de Nueva York.

Del aula al Centro de Inteligencia

Martuscello es investigadora sénior y coordinadora de Alertas AMBER de la Policía del Estado de Nueva York. Supervisa la Unidad de Apoyo a las Investigaciones en el Centro de Inteligencia de la Policía del Estado de Nueva York. La unidad apoya investigaciones en todo el estado, presta apoyo de investigación e inteligencia a los organismos de seguridad pública de todo Nueva York y supervisa varios programas y recursos estatales, incluidas las investigaciones de menores desaparecidos y explotados, las Alertas AMBER, las Alertas de Adulto Secuestrado y las Alertas Azules.

Natural de Troy, ha vivido toda su vida en la Región Capital de Nueva York. Antes de dedicarse a la policía, fue profesora. También pasó muchos años entrenando deportes juveniles. Trabajar con menores y familias formaba parte de su vida mucho antes de llevar una placa.

Tras incorporarse a la Policía Estatal, se implicó cada vez más en el apoyo a las investigaciones y en casos relacionados con menores desaparecidos y explotados. Sus responsabilidades crecieron hasta incluir la coordinación de recursos para investigaciones de menores desaparecidos, el trabajo con el Centro de Coordinación de Personas Desaparecidas del estado y el apoyo a activaciones de Alertas AMBER y a otros esfuerzos de alerta a nivel estatal. «Mirando atrás, hay una conexión clara entre dónde empecé y dónde estoy ahora», afirma. «Una parte importante de mi carrera siempre ha girado en torno a los menores y a ayudar a protegerlos».

El trabajo, añade, puede estar entre los más duros en las fuerzas del orden y, a la vez, entre los más significativos, «porque puede tener un impacto tan directo en un menor y su familia».

Serena, clara y compasiva

Preguntada por lo que hace que alguien sea eficaz en este puesto, Martuscello empieza por la serenidad. Los casos avanzan rápido y las emociones están a flor de piel, así que los investigadores tienen que «separar esa emoción de los hechos, evaluar la información de la que se dispone y tomar decisiones acertadas».

También subraya la comunicación, ya que los coordinadores trabajan con investigadores, analistas, mandos, familias y socios externos. El criterio, la atención al detalle, la capacidad de adaptación y la compasión completan su lista. A veces, «una pieza de información muy pequeña puede llegar a ser increíblemente importante».

Por encima de todo, afirma, hace falta disposición para trabajar en equipo. «Ninguna persona u organismo tiene todos los recursos o todas las respuestas, y algunos de los mejores resultados se logran cuando la gente deja el ego a un lado, comparte información y trabaja hacia el mismo objetivo».

Proteger la integridad de la alerta

El sistema de Alertas AMBER funciona mejor cuando el público entiende qué significa una activación: se cree que un menor está en peligro inminente y la información compartida puede ayudar a localizarlo. Si se usan las alertas de forma demasiado amplia, advierte Martuscello, la gente puede empezar a ignorarlas o a desactivar las notificaciones.

Cuando un caso no cumple los criterios de una Alerta AMBER, la respuesta no se ralentiza. Los investigadores pueden recurrir a Alertas de Menor Desaparecido, redes sociales, intercambio de inteligencia, recursos analíticos, notificaciones a las fuerzas del orden, información de lectores de matrículas y medios tradicionales. «El equilibrio consiste en ajustar la respuesta a los hechos del caso», afirma.

Su mayor reto diario es el volumen de información. Avisos, redes sociales, otros organismos y múltiples sistemas de investigación pueden desbordar en cuestión de horas. La tarea consiste en determinar «qué es creíble, qué es accionable y en qué deben centrarse los recursos», sin que la rapidez comprometa la precisión. Se apoya en procedimientos establecidos, una comunicación estrecha con el organismo investigador y los socios, y una reevaluación continua a medida que el caso evoluciona.

Lecciones del caso de Charlotte Sena

Martuscello formó parte del equipo de la NYSP durante la búsqueda en 2023 de Charlotte Sena, de 9 años, que desapareció del Parque Estatal Moreau Lake, en el condado de Saratoga, el 30 de septiembre y fue encontrada sana y salva dos días después. En ese momento, ejercía como investigadora y coordinadora adjunta de Alertas AMBER. El caso atrajo la atención nacional y una respuesta extraordinaria de múltiples organismos. (Lea nuestra historia de “Frontlines” sobre el caso.)

Para Martuscello, reforzó el valor de mantenerse anclada en los hechos pese a la intensa presión pública. Las fuerzas del orden deben tomar decisiones «basadas en información verificada, no en presiones externas», afirma, y unos criterios coherentes mantienen la toma de decisiones objetiva en momentos emocionales. El caso también mostró lo eficaces que pueden ser los organismos cuando comparten información con rapidez. «La confianza del público es increíblemente importante», afirma. «Queremos que el público entienda que, cuando se emite una Alerta AMBER, hay un motivo específico para ello».

Motivación y equilibrio

Lo que mantiene a Martuscello en marcha es el impacto directo del trabajo y las personas que la rodean. Eso incluye a su propio investigador, a otros investigadores y analistas del Centro de Inteligencia, al personal del Centro de Coordinación de Personas Desaparecidas, a los organismos locales y a los socios federales. A veces, el puesto es muy visible. Otras, es «una llamada, una pista, un producto analítico o poner a un investigador en contacto con el recurso adecuado». Todo cuenta.

Fuera del trabajo, la familia es lo que le permite recargar energías. Ella y su marido tienen cuatro hijos pequeños, y una agenda llena de deportes y actividades la mantiene con los pies en la tierra. Ha aprendido a darlo todo en cada caso mientras lo trabaja, pero reconoce que «llevarse cada caso a casa no es sostenible».

Consejos para los compañeros

Su consejo para homólogos de todo el país y para quienes se incorporan es construir relaciones antes de necesitarlas. Aprenda los criterios, entienda el propósito que hay detrás y sea capaz de explicar por qué una alerta o un recurso es o no apropiado. Haga preguntas, verifique la información, mantenga informado al organismo investigador y no dude en ponerse en contacto con alguien con más experiencia.

«Lo más importante es no perder nunca de vista que detrás de cada caso hay un menor y una familia», afirma. «Mantener eso en el centro del trabajo ayuda a orientar todo lo demás».


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