Un nuevo informe revela que los residentes indígenas de Wyoming tienen una tasa de homicidios desproporcionadamente más alta que la población general. El gobernador de Wyoming, Mark Gordon, creó el Grupo de Trabajo sobre Personas Indígenas Desaparecidas y Asesinadas en 2012 y le asignó la tarea de abordar las barreras para investigar y ayudar a las víctimas. El informe concluye que los pueblos indígenas representan menos del 3 % de la población de Wyoming, pero constituyen el 21 % de las víctimas de homicidio. Estas tasas también son más altas que la media nacional. Las comunidades tribales identificaron tres barreras clave para la denuncia y respuesta coherentes en los casos.
• Falta de confianza en las fuerzas del orden y/o en el proceso judicial.
• Ausencia de un único punto de contacto entre las fuerzas del orden, las agencias y las comunidades para ayudar a las familias a navegar por el sistema.
• Percepción de falta de información sobre el progreso oportuno de una investigación o procedimiento judicial.
