El 20 de mayo de 2011, Rumanía lanzó un sistema de alerta de sustracción de menores, denominado «Alerta Rapire Copil», para difundir alertas al público a través de los medios de comunicación y en estaciones de tren y otros centros de transporte público. Las fuerzas del orden solo activarán las alertas si existen pruebas claras de que un menor ha sido sustraído o de que su vida corre peligro.

Agentes de policía y fiscales participaron en tres sesiones de formación en marzo y abril como preparación para el lanzamiento de la alerta. Los representantes de las fuerzas del orden conocieron el programa AMBER Alert de los EE. UU., cómo trabajar con los medios de comunicación y cómo tomar la decisión de emitir una alerta. Representantes de Francia, Inglaterra y el International Centre for Missing & Exploited Children también participaron en la formación.

El 18 de abril comenzó una campaña de información pública sobre la alerta para concienciar a la población y mostrar cómo el público puede ayudar a encontrar a un niño sustraído. El Centro Rumano para Niños Desaparecidos y Explotados Sexualmente, junto con la policía y la fiscalía rumanas, desarrollaron el sistema de alerta durante el pasado año.