Una madre ha sido condenada a cumplir hasta 23 meses de prisión por afirmar que su hija de 9 años había sido secuestrada. Bonnie Sweeten llamó al 911 y afirmó que dos hombres negros le habían robado el coche con violencia y se habían llevado a su hija. Las autoridades la acusaron de presentar una denuncia policial falsa después de descubrir que las dos habían ido en realidad a Disney World. Bonnie Sweeten fue sentenciada por el juez Jeffrey Finley del Tribunal de Primera Instancia del Condado de Bucks a una pena de prisión de 9 a 24 meses, seguida de 4 años de libertad condicional con la realización de 50 horas de servicio comunitario.
